“La presencia de la mujer en el
deporte viene teñida desde la antigüedad por un machismo imperante en la mayoría
de las sociedades, al margen de tiempo, religión o lugar.
El simple hecho de que las
mujeres no pudieran presenciar determinadas competiciones en la Grecia antigua
son algunos de los múltiples antecedentes de una discriminación, bien conocida,
hacia la mujer.” (Ballesteros, 2009, p.347)
Actualmente la aparición de la
mujer en el deporte, sirve en ocasiones de reclamo, con connotaciones sexuales
como pueden ser las vestimentas. Sin embargo, los medios de comunicación cuando
se refieren a los hombres mencionan aspectos técnicos, su condición física o
comentarios referentes a su personalidad o forma de vida, a diferencia de la
mujer, a la que se le aplican adjetivos como “atractiva”, “agraciada”, “elegante”
o “sexy”. (Ballesteros, 2009)
“Las competiciones olímpicas han
sido durante mucho tiempo excesivamente conservadoras, y sin duda debemos al ex
presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, la
modernidad de muchos criterios en el olimpismo”. (Ballesteros, 2009, p.348)
En lo que respecta a la mujer,
Samaranch tomó la decisión de que tuvieran presencia en el COI como dirigentes,
e incluso accediendo en 1981, la primera mujer a la vicepresidencia de este
organismo. (Ballesteros, 2009)
“Sin embargo hasta 1994 no llega
la “Declaración de Brighton” para la total incorporación de la mujer en el
deporte, sin ningún tipo de discriminación. En 1996 en la conferencia
internacional sobre la mujer y deporte se da el paso definitivo para el
reconocimiento del papel de la mujer en el fenómeno olímpico.” (Ballesteros,
2009, p.349)
En 1996 el COI establece unos
criterios para la incorporación de la mujer en el mundo del olimpismo (Ballesteros,2009,p.349):
1- Antes del 31 de Diciembre de
2000 las mujeres deben ostentar en los CON, al menos el 10% de los cargos
directivos y llegar al 20% antes de Diciembre de 2005.
2- Federaciones internacionales y
nacionales, así como los organismos olímpicos deberán contar al menos con un
10% de los cargos directivos en Diciembre de 2000 y un 20% antes de Diciembre
de 2005.
3- Los criterios para alcanzar la
igualdad entre hombres y mujeres quedarán establecidos a partir del año 2001.
4- En este mismo sentido se
adecuará la Carta Olímpica.
Tal y como apunta Ballesteros
(2009), el COI con ánimo de promocionar a la mujeres en el seno del Movimiento Olímpico,
pone en marcha la Conferencia Mundial sobre el tema Mujeres y Deporte, que se
inicia en 1996 en un foro internacional donde asistieron diversas
organizaciones, algunas de carácter intergubernamental, centros universitarios
y medios de comunicación.
Los acuerdos adoptados en la
conferencia fueron entre otros (Ballesteros,2009):
· Invitar al COI, a los Comités Olímpicos
Nacionales y a las Federaciones Internacionales a tomar consideración su
principio de la igualdad de sexos en su política, programas y reglamentos y a
reconocer las necesidades específicas de las mujeres para que puedan jugar un
papel activo y completo en los medios deportivos.
· Promover la igualdad de
oportunidades profesionales y personales para las mujeres del mundo del
deporte, ya sea como atletas o como dirigentes.
· Se solicita a Solidaridad Olímpica
reserve un fondo para la promoción del deporte femenino y para la formación de
mujeres como personal directivo o, técnico y de entrenamiento, especialmente en
los países en vías de desarrollo.
· Considerar las necesidades de
mujeres y niños en el deporte, teniendo en cuenta el apoyo familiar.
· A todas las federaciones, que
realicen una promoción para las mujeres minusválidas.
Futbolistas, tenistas, atletas...
Deportistas, en definitiva. Y aunque los haya de ambos sexos, el 95% de las
noticias al respecto serán masculinas. Es el principal resultado que ha sacado
el Instituto Vasco de la Mujer, del estudio sobre la presencia del deporte
femenino en la prensa. Sólo el 5.89% de las noticias deportivas mencionan a
equipos, deportistas o categorías femeninas. En muchas ocasiones estas
informaciones aparecen como complementos a la noticia principal que versa sobre
los resultados masculinos. Si ya de por si las noticias sobre deportes
femeninos son escasas, los titulares, en ocasiones lo único que se lee de la
información, no ayudan a verlos. Uno de cada cuatro titulares utiliza el
masculino, aunque trate sobre las mujeres. Además, más de un tercio de estas
noticias son breves, pequeños módulos de las páginas. (Sans, 2013)
Un estudio hecho en Reino Unido concluyó que
solo alrededor del 0,5% de todos los patrocinios comerciales de los deportes se
destina a los femeninos mientras que el 61% se destina a los masculinos pese a
que las mujeres están obteniendo cada vez más fans y un porcentaje mayor de
audiencia. El mismo estudio señala que los deportes femeninos solo obtienen el
5% de cobertura mediática y que el 43% de las adolescentes considera que no
tiene suficientes modelos femeninos de conducta. (Bachelet,2012)
Los Juegos de Londres rompieron
en 2012 muchos de los prejuicios. En este país futbolero y donde el deporte ha
sido territorio masculino, las mujeres ganaron más medallas que los hombres: 11
frente a 6. (De Querol, 2013)
